El tornillo se ha redondeado: cómo sacarlo

Llevas cinco minutos con el destornillador puesto y lo único que consigues es ese ruido de metal resbalando. La cruz del tornillo ya no es una cruz: es un agujero redondo y brillante. Y el mueble, la bisagra o la tapa siguen sin abrirse.

A partir de aquí, insistir con la misma punta solo lo empeora. Cada intento se lleva un poco más de metal y deja menos donde agarrar.

Hay cinco maneras de sacarlo, y conviene ir de la más suave a la más bruta, porque las últimas dejan marca.

Antes de nada, la punta correcta

Muchos tornillos se redondean porque la punta no era la suya. Una punta Phillips en un tornillo Pozidriv baila y se sale, y a simple vista se parecen mucho: el Pozidriv tiene cuatro marcas finas extra entre los brazos de la cruz.

Prueba primero con la punta exacta y del tamaño correcto, bien metida hasta el fondo y empujando fuerte hacia dentro mientras giras. Solo con eso salen la mitad.

La goma que multiplica el agarre

Pon un trozo de goma elástica ancha o un retal de globo entre la punta y la cabeza del tornillo. El caucho rellena los huecos redondeados y da agarre donde ya no lo hay.

Es el truco más viejo y el más efectivo en tornillos poco apretados. Cuesta nada probarlo y no estropea la cabeza.

Hacerle una ranura nueva

Si la cabeza asoma, se le puede hacer un corte recto con una sierra de metales o un disco fino de amoladora, y sacarlo con un destornillador plano. La ranura tiene que ser lo bastante profunda para que el plano apoye de verdad.

Va bien en tornillos grandes y accesibles. En los pequeños hundidos no hay sitio para el disco.

El extractor de tornillos

Son puntas de doble extremo: uno hace un pequeño hueco cónico en la cabeza y el otro, con rosca invertida, muerde ese hueco y lo saca girando al revés.

Aquí manda la paciencia: velocidad baja, mucha presión hacia dentro y marcha atrás. A toda velocidad, lo que se rompe es el extractor, y sacar un extractor partido dentro de un tornillo es un problema peor que el original.

Taladrar la cabeza

La última opción. Se taladra la cabeza con una broca para metal hasta que se separa del resto del tornillo, la pieza queda libre y luego se saca el vástago que asoma con unos alicates de presión.

Se hace cuando el tornillo va a morir igualmente. Y con cuidado de no comerse la madera o el metal de alrededor.

Si está agarrotado por óxido

Forzar un tornillo oxidado es la mejor forma de redondearlo. Antes conviene dejar actuar un producto penetrante, dar unos golpecitos secos en el eje del tornillo para romper la unión y probar otra vez.

El calor también ayuda en metal, pero no cerca de plástico, pintura ni nada que pueda arder.

Para que no vuelva a pasar

Punta correcta y del tamaño justo. Presión hacia dentro mientras giras, que es lo que evita que la punta salte. Y con atornillador eléctrico, empezar con el par bajo: el embrague está para eso, aunque casi todo el mundo lo lleve al máximo.

Las puntas también se gastan: una punta redondeada estropea todos los tornillos que toca, y cuesta menos que el rato que vas a perder.

Preguntas frecuentes

¿Cómo saco un tornillo con la cruz pasada?

Empieza por lo suave: punta exacta bien apretada, y si no, una goma elástica entre la punta y la cabeza. Si sigue sin salir, ranura nueva con sierra, extractor de tornillos y, como última opción, taladrar la cabeza.

¿Para qué sirve el extractor de tornillos?

Tiene un extremo que hace un hueco cónico en la cabeza dañada y otro con rosca invertida que muerde ese hueco y desenrosca al girar al revés. Hay que usarlo a velocidad baja y con mucha presión, o se parte dentro del tornillo.

¿Por qué se redondean tanto los tornillos?

Por tres cosas: punta equivocada o desgastada, poca presión hacia dentro al girar y demasiado par en el atornillador. Muchos tornillos de mueble son Pozidriv y se atornillan con punta Phillips, que se parece pero no encaja igual.

¿Y si el tornillo está oxidado y no gira?

No fuerces: eso lo redondea. Aplica un penetrante, espera, da unos golpecitos secos en el eje del tornillo para romper el agarre del óxido y prueba de nuevo. En piezas metálicas, un poco de calor también ayuda.


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